• El entrenamiento con electroestimulación

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    En la actualidad se está empezando a incorporar a los entrenamientos de algún deportista una nueva técnica: la electroestimulación neuromuscular (EENM).

     
    Esta técnica se empezó a utilizar como método de entrenamiento en la antigua Unión Soviética. En la década de 1960, en la Academia de las Ciencias del Deporte de Moscú, bajo la dirección del profesor Kotz, la EENM dio a éste una gran popularidad entre sus deportistas. Los resultados fueron muy esperanzadores, a veces incluso demasiado espectaculares… (1).
    A partir de esta década, la EENM tuvo unos años de importante aplicación, pero debido a una tecnología deficiente, los deportistas eran sometidos a sesiones de auténtica tortura y por este motivo no tuvo una rápida expansión. (2).
    Poco a poco, se fue dotando a los aparatos de una tecnología más vanguardista y en el año 1996 aparece el primer electroestimulador pensado para el deportista (Compex, Sport 1, Compex S.A., Ecublens, Suiza). El deportista de alto rendimiento fue el primero en emplearlo pero hoy en día estos aparatos están al alcance de cualquier persona que desee adquirirlo.
    ¿Cómo funcionan?
    Pues bien, el electroestimulador es un dispositivo diseñado para reclutar fibras musculares mediante impulsos eléctricos de un modo involuntario. Cuando nosotros hacemos una contracción de forma voluntaria, el cerebro emite una orden, el sistema nervioso central envía un impulso eléctrico al músculo y éste se contrae. Estos aparatos crean el impulso eléctrico haciendo lo mismo que hace el cerebro. Lo que hace este dispositivo por tanto, es provocar una contracción muscular sin que se haya producido una orden previa del sistema nervioso central. (2).
    Los electroestimuladores que existen en el mercado funcionan con programa determinados, enfocados a diferentes objetivos físicos, por lo que su uso resulta sencillo.
    La frecuencia de los estímulos eléctricos emitidos por el electroestimulador se mide en Hz (ciclos por segundo) y en función de la frecuencia que apliquemos lograremos diferentes resultados. (2).
    Aplicaciones de la electroestimulación
    En función de la intensidad que se aplique se trabajará un objetivo u otro. En otras ocasiones ya hemos hablado de los tipos de fibras musculares que existen. Pues bien, en el momento en el que nos sometemos a los impulsos de un electroestimulador estaremos trabajando tanto las fibras rápidas como las lentas pero siempre una en mayor medida que la otra, esto determinará qué objetivo trabajamos.
    En el cuadro adjunto se muestran las diferentes frecuencias expresadas en Hz y que efectos tienen para nuestro cuerpo. Como vemos, se pueden llegar a emplear frecuencias muy elevadas de hasta 150 Hz (en programas muy concretos); esto es enfocado a deportistas ya entrenados en los que la fuerza y la velocidad son determinantes. Estas intensidades son las apropiadas para trabajar esas capacidades concretas, pero hay que tener en cuenta que con frecuencias más altas se alcanza la fuerza máxima en menos tiempo. (2).

    Frecuencias

    Podemos destacar por tanto, que cuánto más alta sea la frecuencia, mayores serán los siguientes aspectos:

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    ·La fuerza desarrollada.
    ·La velocidad de contracción.
    ·La cantidad de trabajo.
    ·La potencia máxima.
    ·La fatiga muscular.
    ·La tetanización.

    La intensidad nos va a determinar qué capacidad se trabajará, pero no es el parámetro único a tener en cuenta. Si queremos entrenar de forma efectiva y sin correr riesgo alguno debemos determinar cuántas repeticiones haremos de esa contracción que tendrá una frecuencia, un tiempo de contracción y uno de reposo concretos.
    A continuación y para que se pueda ver de una forma práctica y concisa se muestra otra tabla para explicar en función del objetivo que frecuencia, tiempos de contracción, reposo y número de repeticiones debemos realizar.

    tabla

    Tipos de electroestimuladores

    Existen muchos tipos de electroestimuladores en el mercado, pero su eficacia y funcionamiento dependerán de la correcta utilización de los parámetros mostrados anteriormente. Actualmente se pueden encontrar electroestimuladores de alta calidad que producen contracciones muy potentes y cómodas, aunque hay que ir con cierto cuidado, ya que no son aparatos que hacen adelgazar por sí solos ni muchas de las cosas que nos promete cierto tipo de publicidad. (2).

    Los modelos más modernos disponen de funciones más optimizadas y las posibilidades de obtener mejores resultados se incrementan, además la comodidad se ve mejorada. Alguno de los últimos modelos se presentan incluso sin cables, lo que facilita el combinarlos con los deportes que se practiquen de forma simultánea. Destacar que el precio es bastante elevado pero los estudios demuestran que mediante su uso se obtienen muy buenos resultados. (3, 4, 5, 6).

    Colocación de los electrodos

    Para aprovechar adecuadamente las potencialidades de la estimulación eléctrica es fundamental colocar correctamente los electrodos. Por ello mostraremos cuáles son los principios fundamentales que hay que tener presentes para una correcta colocación de los mismos sobre el grupo muscular que se desea entrenar. (8).

    Los electrodos tienen que colocarse sobre el músculo y estar dispuestos longitudinalmente con respecto a las fibras del músculo que se va a estimular. El electrodo negativo debe colocarse cerca del origen del músculo, pero estando sobre la estructura del mismo. El electrodo positivo, definido como “electrodo activo”, debe situarse en el centro de la masa muscular que se quiere estimular. (8).

    Cada electroestimulador especifica en un plano de instrucciones donde se debe colocar para facilitarnos de este modo la labor. (7).

    Ventajas

    Se convierte en un complemento idóneo a nuestro deporte o actividad física diaria, ya que conseguiremos mayor activación muscular que con una mera contracción voluntaria.
    No fatigamos al sistema nervioso central, ya que las órdenes no las general el cerebro como anteriormente mencionamos.

    Consigue beneficios en las capacidades físicas tales como la fuerza, por lo que podremos aumentar nuestro rendimiento como complemento a nuestros entrenamientos diarios.
    Permite trabajar ciertas zonas del cuerpo si nos encontramos lesionados o por algún motivo no podemos hacer actividad física, ayudando en la recueración de lesiones.

    Inconvenientes

    No conseguimos tanto resultado si empleamos exclusivamente la EENM. Siempre será mucho más efectivo el trabajo activo, nuestros entrenamientos del día a día.
    No trabajamos la coordinación muscular al no emplear para la contracción el sistema nervioso central. Un inconveniente considerable ya que esta conexión de nuestro sistema nervioso con los músculos la empleamos en miles de gestos deportivos o acciones de nuestro día a día.
    El sistema metabólico no se trabaja al igual que el sistema cardiovascular.
    Los ligamentos no trabajan, ya que el impulso eléctrico se dirige hacia el músculo exclusivamente.

    Precauciones

    Después de un traumatismo o una intervención quirúrgica reciente (menos de 6 meses antes).
    Atrofia muscular.
    Dolores persistentes.
    Necesidad de reeducación muscular. (7).

    Conclusión

    Si vamos a comprar un aparato de electroestimulación, no debemos de dejarnos llevar por determinada publicidad en la que nos muestran aparatos poco o nada útiles de cara a nuestros entrenamientos y a la mejora del rendimiento.

    Antes de usar un electroestimulador lo primero será tener claro nuestro objetivo, ya que el mercado es muy amplio y existen modelos centrados en el fitness, rehabilitación, masajes, etc. Cada aparato de electroestimulación, tendrá diferentes programas enfocados a diferentes objetivos, por lo que en función del programa o intensidad que seleccionemos estaremos trabajando bien masaje-relajación, resistencia aeróbica, tonificación, hipertrofia (aumento del volumen muscular y del tamaño de las fibras), fuerza máxima, fuerza explosiva, elástica y reactiva.

    Es muy importante que regulemos la intensidad de cada programa lo máximo posible para que podamos soportarla sin notar molestias o dolor, ya que a mayor intensidad más fibras musculares se reclutarán. Los electroestimuladores se convierten por tanto, en un complemento excelente para mejorar nuestro rendimiento.

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